Vaca Muerta dio un paso clave para dar un fuerte salto en materia de exportaciones. Este viernes se inauguró el Proyecto Duplicar Plus que permitirá triplicar las ventas de petróleo argentino al mundo.
Luego de 24 meses de construcción de la primera gran obra de infraestructura de iniciativa privada en mucho tiempo, la cuenca neuquina empieza a solucionar su cuello de botella en materia de transporte y va a poder producir con todo su potencial.
De poco más de 200.000 barriles día que se enviaban hacia Bahía Blanca en el año 2021, ahora habrá una capacidad de 540.000 barriles que se irá llenando poco a poco y llegará a su pico a fines del 2026.
Esto representa un incremento de 8.000 millones de dólares de exportaciones porque, dado que el mercado interno está abastecido, toda la producción adicional se destina al mercado externo. Cuando comenzó la obra, se exportaban unos 3.800 millones de dólares al año en petróleo y, gracias a la inauguración del oleoducto OTASA que va hacia Chile, en 2024 esa cifra saltó a 5.500 millones.
Como esta nueva capacidad de transporte que se inaugura se va a ir completando progresivamente, se espera que este año las ventas de crudo argentino al mundo lleguen a 6.900 millones y en 2027 superarían los 12.000 millones.
Los detalles de la obra
Con una inversión de 1.400 millones de dólares que fue más algo más alta de lo esperada por el atraso cambiario, el proyecto consistió en construir un caño de 525 kilómetros completamente nuevo y paralelo a la traza actual.
A su vez, se modernizó el sistema de seguridad que tenía 60 años para prevenir accidentes como aquel histórico derrame del año 2021. "Tenemos todos los ductos totalmente monitoreados con fibra óptica y con herramientas inteligentes como sensores que detectan micro fisuras, corrosión y corrosión selectiva en costura. También nos permite segregar presiones y así protegemos la instalación vieja", explican desde Oldelval, la transportista de crudo más grande del país que se encargó de llevar adelante esta iniciativa.
En total, trabajaron 2.500 personas de manera directa y 8.000 de forma indirecta, con un aporte de más de 200 proveedores a lo largo de los trabajos de toda la traza que afecta a las provincias de Río Negro, La Pampa y Buenos Aires. Como suele suceder, la licitación de los caños la ganó Tenaris y la construcción de la obra civil se repartió entre el consorcio Techint-SACDE (un módulo) y OPS (dos módulos).
Por otro lado, se modificó la parte de la traza que pasaba por el medio de la ciudad de Bahía Blanca para llegar de una forma más segura a Puerto Rosales y se agregó una bifurcación para derivar hasta 150.000 barriles hasta Puerto Galván donde está la refinería de Trafigura. "Eso nos otorga una mayor flexibilidad al no depender exclusivamente de un solo punto de despacho", sostiene el CEO de la transportista Ricardo Hosel, en diálogo con un grupo de periodistas dentro de los que estaba Forbes.
El camino del petróleo
La cabecera del oleoducto está localizada en Allen, Río Negro, donde hay una serie de tanques de almacenamiento por una capacidad de 630.000 barriles. Allí, de acuerdo a la programación que se hace según los pedidos de las petroleras, que son los clientes de Oldelval, se va aspirando el crudo a través de una bomba y se incrementa la presión con una turbina de la estación de bombeo principal.
En todo el trayecto hay unas ocho estaciones de bombeo que se repotenciaron en esta obra y que van aumentando la presión para llegar con un mayor caudal y más rápido al punto de destino. En ese camino, los técnicos de la sala de control en las oficinas de Cipolletti van monitoreando segundo a segundo todos los datos y, según lo que observan, modifican la apertura de válvulas, la aceleración del bombeo o dan órdenes al personal que se encuentra en el campo.
Desde que iniciaron los trabajos, la cantidad de trabajadores de la empresa más que se duplicó y hoy superan las 400 personas. Específicamente en la sala de control hay tres turnos diarios de ocho horas donde cuatro a cinco personas se abocan exclusivamente a esta tarea.
Las próximas obras en marcha
Hay dos nuevos proyectos que fueron aprobados por el directorio de Oldelval que ingresarán al RIGI y comenzarán a ejecutarse en los próximos meses. El primero es el Duplicar Norte, que irá a la búsqueda del crudo ubicado en el llamado hub norte de Vaca Muerta, cercano a la ciudad de Rincón de los Sauces.
Esta zona está cada vez más cotizada por las petroleras, pero necesita un aumento de su capacidad de transporte porque no tiene manera de llegar hasta la cabecera de Allen. Acá se invertirán unos 400 millones de dólares para sumar capacidad adicional de 380.000 barriles mediante unos 200 kilómetros de caños.
Por su parte, el Duplicar X consiste en una nueva ampliación del ducto troncal que va de Allen a Bahía Blanca mediante unos 300 kilómetros de caños que va completando algunos loops y suman capacidad por 125.000 barriles día.
Va a requerir una inversión de otros 500 millones de dólares y va a permitir exportaciones adicionales por 3.000 millones al año. Con lo cual, cuando se ponga en marcha a fines del 2026, los caños de Oldelval van a estar aportando más de 15.000 millones de dólares en exportaciones de crudo cada año. Y esa cifra no tiene en cuenta el proyecto VMOS que impulsa YPF que sumará hasta 700.000 barriles más por otra traza que se dirige a un puerto de aguas profundas en Punta Colorada, Río Negro.