El temor a una desaceleración en los modelos más avanzados reordenó las apuestas de los inversores y volvió a poner en duda la fiebre por la infraestructura tecnológica.
La producción de Sony alcanzó US$ 936,8 millones en Norteamérica, dejó atrás la marca que "Star Wars: El despertar de la Fuerza" mantenía desde 2015 y quedó cerca del inédito umbral de US$ 1.000 millones.